DRAE (1869), undécima edición

Natalia Terrón y Gloria Clavería

Desde mediados de siglo XIX, la Academia experimentó un notable resurgimiento y emprendió varios nuevos proyectos (Álvarez de Miranda 2007; Azorín 2000; Clavería 2016; Fries 1989; García de la Concha 2014; Zamora Vicente 1999). Diecisiete años después del DRAE 1852, ve la luz pública la undécima edición del diccionario usual, una nueva versión que entraña el inicio de una reforma que culminará en las dos ediciones siguientes (DRAE 1884 y 1899).

Adiciones y supresiones

En esta edición, tanto la incorporación de nuevos lemas como la eliminación de entradas revelan un cambio de actuación respecto a las ediciones precedentes.

Se percibe en la cifra de adiciones un notable incremento con respecto a las ediciones anteriores: por ejemplo, en la letra A se añade un total de 294 lemas, mientras que en el DRAE 1852 se registran solo 41 nuevas entradas.

Destaca en el aumento la incorporación de voces arcaicas (aborrescencia, afalagar, adestría, acevilar, aboñón, etc.), léxico que, según las indicaciones del prólogo, fue sometido a una especial revisión (cfr. Jiménez Ríos 2001).

La ampliación también denota especial atención a los tecnicismos, en particular a los del ámbito de la medicina (álgido, anquilosis, alvino, atonía, etc.).

Como es tradicional en la lexicografía académica, se incrementan las voces de la marina (amorronar, agolar, angaria, etc.); además, en las entradas de esta área temática se sustituye de forma sistemática la marca Náut. (náutica) por Mar. (marina), una modificación que se mantiene en las ediciones siguientes del diccionario (DRAE 1884 y 1899), como se observa en botequin.

Se incluyen, asimismo, algunas locuciones latinas (a posteriori, ad hoc, a priori, in utroque, etc.).

Las supresiones de entradas son también importantes en la undécima edición del diccionario; por ejemplo, solo en la letra A se eliminan 75 entradas. Algunos lemas desaparecen porque las estructuras complejas se incluyen en el artículo correspondiente a alguna de las voces que las conforman, según el procedimiento general adoptado desde el Diccionario de autoridades: amenazados (mas son los) que los acuchillados > s. v. amenazar; avecilla de las nieves > s. v. avecilla; etc.

Se advierte, además, un cambio en los criterios de selección de las entradas del lemario, puesto que se despoja el diccionario de voces no significativas desde el punto de vista léxico: fundamentalmente superlativos, aumentativos y formas irregulares de los verbos. Se suprimen también nombres propios (Alfonso, Amalarico, etc.) y variantes gráficas no preferidas por la Academia (agenuz, almazen, avihar, etc.), un procedimiento ya aplicado en algunas ediciones anteriores (DRAE 1822 y 1832).

Las correspondencias latinas

Sin duda alguna, uno de los cambios más destacados del DRAE 1869 se encuentra en la supresión de las equivalencias latinas, una información que se remonta al Diccionario de autoridades. Se anuncia en el prólogo  la «formacion de un Diccionario ETIMOLÓGICO» que, en parte, explica la inclusión de la etimología en la edición siguiente, como se aprecia en el vocablo carabinazo.

La gramática y el diccionario

Se percibe en esta edición interés por la presencia y mejora de la gramática en el diccionario. Puede observarse en las modificaciones llevadas a cabo en la definición de ciertas palabras (con), en la adición de anotaciones gramaticales (apretante) y en otras correcciones menores, como las que afectan a las abreviaturas que indican la categoría gramatical del lema.

Conclusión

La undécima edición del diccionario académico conlleva un proceso de maduración lexicográfica que culmina, unos meses después de su publicación, con la impresión de unas nuevas Reglas para la corrección y aumento del diccionario vulgar (Rodríguez y Garriga 2010; Clavería, en prensa). Son estas las primeras reglas en las que se hace referencia al diccionario usual con el adjetivo vulgar, un adjetivo que encuentra su puntual definición en el propio DRAE 1869 y que no puede comprenderse sin tener en cuenta los distintos diccionarios en los que estaba trabajando la Academia en aquellos momentos (Alberte 2011; Clavería 2016).

Estos principios lexicográficos (Reglas 1869 y 1870) regirán la elaboración de la edición siguiente y debieron ser fruto de la experiencia acumulada en aquel momento.

Resultados del proyecto

  • CLAVERÍA NADAL, Gloria (en prensa): «El léxico de especialidad en el DRAE 1884: de las Reglas a la tabla de abreviaturas». Sevilla: Servicio de Publicaciones.

Referencias bibliográficas

  • ALBERTE MONTSERRAT, Montserrat (2011): «La “laboriosa colmena”: los diccionarios hipotéticos de la RAE», en S. Senz y M. Alberte (eds.), El dardo en la Academia. Esencia y vigencia de las academias de la lengua española, 2 vols. Barcelona: Melusina, vol. II, pp. 367-424.

  • ÁLVAREZ DE MIRANDA, Pedro (2007): «Panorama de la lexicografía española en el siglo XIX», en Josefa Dorta, Cristóbal Corrales y Dolores Corbella (eds.), Historiografía de la lingüística en el ámbito hispánico. Fundamentos epistemológicos y metodológicos. Madrid: Arco/Libros, pp. 329-356.

  • AZORÍN FERNÁNDEZ, Dolores (2000): Los diccionarios del español en su perspectiva histórica. Alicante: Universidad.

  • CLAVERÍA NADAL, Gloria (2016): De vacunar a dictaminar. La lexicografía académica decimonónica y el neologismo. Madrid: Iberoamericana/Vervuert.

  • FRIES, Dagmar (1989): «Limpia, fija y da esplendor». La Real Academia Española ante el uso de la lengua (1713-1973). Madrid: SGEL.

  • GARCÍA DE LA CONCHA, Víctor (2014): La Real Academia Española. Vida e historia. Madrid: Espasa-Calpe.

  • JIMÉNEZ RÍOS, Enrique (2001): Variación léxica y diccionario: los arcaísmos en el diccionario de la Academia. Madrid: Iberoamericana.

  • Reglas 1869 = Real Academia Española (1869): Reglas para la corrección y aumento del diccionario vulgar. Madrid: [Real Academia Española].

  • Reglas 1870 = Real Academia Española (1870-1872): Reglas para la corrección y aumento del diccionario vulgar. Madrid: [Real Academia Española]. Incluye: Reglas para acelerar la aprobación de papeletas, aceptadas por la Academia, en la junta del 21 de noviembre de 1872.

  • RODRÍGUEZ ORTIZ, Francisco y GARRIGA ESCRIBANO, Cecilio (2010): «La teoría lexicográfica de la Academia en los siglos XVIII y XIX a través de las Reglas», Quaderns de Filologia. Estudis lingüístics, 15, pp. 31-56.

  • ZAMORA VICENTE, Alonso (1999): La Real Academia Española. Madrid: Espasa-Calpe.